El curso Apoyo Conductual Positivo en Centros de Atención a la Dependencia está diseñado para capacitar a profesionales del ámbito sociosanitario en la aplicación de un modelo preventivo y respetuoso para comprender y abordar las conductas complejas. La formación pone el foco en identificar qué puede estar expresando una conducta, anticiparse a situaciones de dificultad y desarrollar apoyos que favorezcan el bienestar, la autonomía y la calidad de vida de las personas en situación de dependencia.
A lo largo del curso se trabajarán los fundamentos del Apoyo Conductual Positivo (ACP), comenzando por el concepto de conducta y las situaciones que pueden presentarse en la atención cotidiana a personas mayores. Se aprenderá a diferenciar entre una conducta considerada problemática y una posible necesidad no cubierta, evitando limitar la intervención únicamente a intentar eliminar o controlar aquello que resulta difícil de gestionar.
La formación permitirá analizar los diferentes factores que pueden encontrarse detrás de una conducta. Se estudiarán desencadenantes internos, como el dolor, la enfermedad o el deterioro cognitivo, y factores externos relacionados con el entorno, el ruido o las rutinas. También se abordarán conductas asociadas a demencias, trastornos afectivos o pérdida de autonomía, así como la influencia que tienen la comunicación y el propio entorno sobre el comportamiento.
Una herramienta central será el modelo ABC (Antecedente – Conducta – Consecuencia), que ayudará a observar las situaciones de una manera más estructurada e identificar la posible función de una conducta. Este análisis se complementará con la evaluación interdisciplinar y con estrategias de prevención primaria, secundaria y terciaria, reforzando el papel del profesional como agente de apoyo y regulación.
El curso Apoyo Conductual Positivo en Centros de Atención a la Dependencia avanza después hacia su aplicación práctica. Se aprenderá a diseñar planes individuales de apoyo conductual y a incorporarlos al Plan de Atención Individual (PAI), estableciendo estrategias adaptadas a las características y necesidades de cada persona.
Se trabajarán recursos como la contención verbal positiva, la validación emocional, el refuerzo positivo y la motivación, junto con alternativas destinadas a sustituir conductas problemáticas por respuestas más adecuadas. También se estudiará cómo adaptar el entorno físico, estructurar las rutinas y utilizar el Apoyo Activo y la participación en actividades significativas como estrategias preventivas.
La historia de vida tendrá igualmente un papel relevante para comprender mejor a la persona y adaptar los apoyos. Asimismo, se abordará la prevención del uso de sujeciones, la intervención ante situaciones de crisis conductual y la gestión emocional del propio profesional, además de la comunicación con las familias cuando aparecen conductas difíciles.
Por último, se aprenderá a registrar y realizar un seguimiento de las conductas, establecer indicadores de mejora y evaluar los resultados de las intervenciones. Los casos prácticos permitirán trasladar estos conocimientos a situaciones habituales de atención, mientras que el apartado final abordará la implantación de una cultura institucional basada en el apoyo positivo.
Dirigido a: profesionales de residencias, centros de día y otros servicios de atención a la dependencia; personal de atención directa y equipos sociosanitarios; gerocultores, auxiliares, profesionales de intervención y coordinación, y equipos que trabajan con personas mayores o personas en situación de dependencia que presentan conductas complejas.