Es una formación muy práctica, diseñada para que el personal sociosanitario de residencias pueda identificar, comprender y acompañar a personas mayores que sufren ansiedad. No se trata de psicología clínica ni de teoría, sino de herramientas reales que sirven en el día a día de una residencia.
– Ayuda a saber cómo actuar cuando un residente tiene miedo, se agita o rechaza ayuda.
– Mejora la forma de comunicarse con personas que están nerviosas o asustadas.
– Reduce los momentos tensos o las crisis que pueden acabar en rechazo o contención física.
– Refuerza el bienestar emocional de los profesionales, que muchas veces no saben cómo actuar y se sienten impotentes.
– Mejora la calidad del servicio, y en algunos casos, ayuda a cumplir requisitos en inspecciones o licitaciones.