El curso de Comunicación Afectiva y Prevención del Edadismo en la Atención a Personas Mayores está diseñado para ayudar a los profesionales de residencias, centros de día y servicios de atención domiciliaria a desarrollar una comunicación respetuosa, cercana y centrada en la persona. A través de un enfoque muy práctico, la formación proporciona herramientas para prevenir actitudes edadistas, paternalistas o infantilizadoras, favoreciendo una atención basada en el buen trato, la dignidad, la autonomía y el respeto a las preferencias de cada persona mayor.
Durante el curso se trabaja cómo utilizar la comunicación como una herramienta esencial de cuidado, aprendiendo a escuchar antes de actuar, preguntar antes de ayudar y adaptar el lenguaje sin perder el trato adulto y respetuoso. Se analizan aspectos como la comunicación verbal y no verbal, el tono de voz, la mirada, el contacto, el respeto a los ritmos individuales y la forma de comunicarse durante el aseo, las comidas, las actividades o con personas que presentan dificultades cognitivas o de comunicación. Además, se incluyen ejercicios prácticos para transformar expresiones y formas de actuar habituales por otras más respetuosas y centradas en la persona.
La formación profundiza también en la identificación y prevención del edadismo en la práctica diaria, ayudando a reconocer conductas que muchas veces pasan desapercibidas, como el uso de diminutivos, la sobreprotección, la infantilización, hablar con los familiares en lugar de dirigirse a la persona mayor o tomar decisiones sin contar con ella. Se analizan los estereotipos asociados al envejecimiento, las barreras que dificultan la participación y la importancia de proteger la intimidad, la privacidad y el derecho a decidir.
Otro de los pilares del curso es la promoción de la autonomía y la atención centrada en la persona, mostrando cómo favorecer la participación en las decisiones cotidianas, respetar hábitos, preferencias e historia de vida, apoyar las capacidades conservadas y encontrar el equilibrio entre seguridad y autonomía. También se aborda el papel de las familias, el consentimiento informado y la importancia de adaptar la organización de los cuidados a las necesidades y deseos de cada persona siempre que sea posible.
Por último, el curso traslada todos estos contenidos a la realidad del trabajo diario mediante situaciones prácticas habituales en residencias y centros de atención a personas mayores. Se analizan casos relacionados con el rechazo a los cuidados, la elección de ropa, la participación en actividades, las preguntas repetitivas, los conflictos entre preferencias personales y la organización del centro, la comunicación con las familias y la toma de decisiones a lo largo de una jornada completa de cuidados, facilitando respuestas profesionales basadas en el respeto, la empatía y el modelo de atención centrada en la persona.
Dirigido a auxiliares de enfermería, gerocultores, técnicos en atención a personas en situación de dependencia, profesionales de residencias y centros de día, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, psicólogos, educadores sociales, personal de ayuda a domicilio, coordinadores de servicios sociosanitarios y cualquier profesional que trabaje en la atención y el cuidado de personas mayores.