El curso Atención Libre de Sujeciones en Centros de Personas Mayores capacita a profesionales del ámbito sociosanitario para implantar un modelo asistencial basado en la eliminación progresiva de sujeciones físicas y químicas, promoviendo la autonomía, la seguridad positiva y el respeto a la dignidad de las personas mayores.
Durante años, el uso de sujeciones se ha considerado una medida de seguridad habitual en centros geriátricos. Sin embargo, la evidencia científica y los principios del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) impulsan actualmente un cambio hacia modelos preventivos y centrados en la persona. Este curso proporciona el marco conceptual y las herramientas prácticas necesarias para avanzar hacia una cultura organizativa libre de sujeciones.
En el primer bloque se analizan los fundamentos del modelo sin restricciones: concepto y tipología de sujeciones, impacto físico y psicológico, derechos fundamentales, marco normativo y relación con la Atención Centrada en la Persona. Se abordan los mitos sobre seguridad, los factores institucionales que favorecen su uso y el principio de mínima intervención, insistiendo en la excepcionalidad y temporalidad de cualquier medida restrictiva.
El segundo bloque se orienta a la aplicación práctica del modelo, incluyendo programas de reducción progresiva, valoración individualizada dentro del Plan de Atención Individual (PAI), contención verbal preventiva, validación emocional y adaptación ambiental. Se trabajan alternativas reales como camas bajas, entornos seguros, supervisión activa sin restricción y participación significativa en actividades.
Asimismo, el curso aborda la coordinación interdisciplinar, el registro y seguimiento de incidentes, la comunicación con familias, la gestión de resistencias al cambio y la implantación institucional del modelo sin sujeciones como parte de la cultura organizativa del centro.
Esta formación está dirigida a equipos de residencias y centros de atención a la dependencia que deseen mejorar la calidad asistencial, reducir riesgos asociados a la inmovilización y consolidar un modelo ético, seguro y alineado con los estándares actuales de atención centrada en la persona.